Entrevista a la H. Núria Calvera

Estudiantes de 4 ESO entrevistan a la H. Núria Calvera

 

Nuestra primera entrevista ha tenido como protagonista a la Hna. Núria Calvera. Estudió en el colegio Pureza de María de Sant Cugat del Vallés y, actualmente, está a la espera de marcharse a su nuevo destino: Nicaragua. Antes de su marcha, prevista para el 14 de noviembre, ha accedido a responder a nuestras preguntas.

 

¿Cuándo nació su vocación religiosa?

Desde muy niña veía a las hermanas y me llamaba la atención la labor que hacían en el colegio. Entonces pensé que me gustaría hacer lo mismo y a los 18 años decidí ser religiosa. Era una idea que me venía a ráfagas, pero sí que sentía que pensar en la posibilidad de ser religiosa me hacía feliz.

 

¿Cuándo empezó a dar clases y dónde empezó su trayectoria profesional?

Primero di clases particulares a niños de primaria. Siempre me ha gustado estar con niños y adolescentes. Y como profesora comencé a los 22 años; mientras estudiaba la carrera daba clases de religión porque en Roma había estudiado Ciencias Sagradas.

 

¿Qué ha aprendido a lo largo de los años en el colegio?

¡Uy, muchísimas cosas! Se aprende porque tienes que preparar muy bien las clases. De los alumnos, porque ayudan a que nos mantengamos joviales. Vuestras preguntas ayudan a que tengamos que superarnos cada día. También se aprende a trabajar en equipo con el resto del profesorado. Sin olvidar las salidas culturales y las “conversaciones de pasillo” que son muy interesantes.

 

¿Cómo y cuándo llegó a ser directora?

La Superiora General de la Congregación es la que decide dónde hacemos falta. Entonces destinó a la directora que estaba en el colegio de Sant Cugat, la Hna. Asunción, a Mallorca y me encargó a mí la dirección de este colegio. Estuve durante cinco años, aproximadamente. Y ahí empezó todo y no he dejado de ser directora.

 

¿Cuántos años estuvo en Nicaragua?

He estado nueve cursos, y ahora vuelvo otra vez, estoy aquí de paso.

 

¿Ha estado siempre en el mismo colegio?

No. ¿Te digo en los colegios donde he estado? Primero aquí, en Sant Cugat; después en Mallorca, en el colegio de Inca. Posteriormente, estuve en el CESAG, que es nuestra Universidad. Antes solo se hacía Magisterio y ahora también se estudia INEF y Periodismo. Os encantaría ver el estudio de grabación que tienen.
Después estuve en Nicaragua nueve años: seis en León y tres en Managua, la capital. De allí me destinaron al colegio de los Realejos, en Tenerife. Los últimos años he estado en el colegio Madre Alberta, en Mallorca y ahora estoy “en pausa” hasta que vuelva a Nicaragua.

 

¿Cuáles son las diferencias entre los colegios de Nicaragua y el nuestro?

Hay muchas diferencias. A nivel material es donde se aprecia más; valoran mucho las cosas porque tienen menos medios. Son muy fuertes y no suelen quejarse de si llueve o hace calor; se adaptan a las circunstancias. No tienen Internet ni ordenadores. Sin embargo, aprecian muchísimo la educación. Cuando vengo a España, por eso de que la enseñanza es obligatoria, os pensáis que es un derecho que uno tiene. La educación allá es solo para algunos, no todos pueden estudiar y la educación es un lujo.

Aprecian mucho ir a clase, son muy receptivos. Como no hay medios, tampoco las universidades son como las nuestras y la formación del profesorado también es diferente. Por eso, las hermanas vamos por todos lados formando al profesorado. Gracias a la ayuda de los colegios y a las campañas de becas, muchos chicos y chicas han podido estudiar. De no haber sido por estas ayudas, muchos de los alumnos que he tenido nunca hubieran podido hacerlo y se habrían quedado por las calles. En Nicaragua, el valor del euro se multiplica: con 50€ puede estudiar todo el año un niño, con libros incluidos.

 

¿Los colegios de Nicaragua participan también en campañas solidarias?

Si, ayudamos con ropa y con leche para bebés, algunos días al año enseñamos a leer a los que no saben.

 

¿Cómo se celebra el día de la Pureza en Nicaragua?

Como en cualquier colegio de la Pureza: por todo lo alto. Se celebra una eucaristía, se dan dulces, se prepara una gincana, se dan muchos regalos, y hacen juegos. Esta fiesta también se celebra con bailes.A los mayores se les obsequia con una paleta de helado, lo que sería un polo. El besamanos se hace también en todos los colegios que tenemos.

 

¿Está contenta de volver a Nicaragua?

Si, claro que estoy contenta de volver a Nicaragua. Hace 10 años que estuve allí y tengo ganas de ver a mis antiguos alumnos que, seguramente, han crecido mucho. Las personas de allí son muy humildes, y yo creo que se alegrarán mucho de mi llegada.

 

¿Puede contarnos alguna anécdota o experiencia curiosa que le haya ocurrido en Nicaragua?

Alguna de ellas tienen que ver con el vocabulario porque ellos tienen sus expresiones y frases hechas. Por ejemplo cuando estaba con los niños pequeños los “chinitos” eran los columpios.

 

Muchas gracias por atendernos y buena suerte en su nueva etapa!!

Helena Contreras
Laura Hernández
Mario Lieving
Carla Masnou

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